Creo mis obras sin ninguna pre concepción. Juego con los colores espontáneamente en la tela luego mi mano moviéndose inconsciente, agregando o arreglando los colores a medida que aparecen y se concretan ante mis ojos las primeras imágenes.
Trabajo como en un estado de trance, el cual al alcanzar un nivel espiritual me produce un sentimiento de bienestar y serenidad. La labor de crear un nuevo mensaje me libera y deja mi alma contenta.
Sin la necesidad de un solo elemento verbal el proceso de la pintura desencadena la expresión de mis emociones y más aun mi creatividad. A pesar de que el arte puede tener un sentido o un significado incongruente para cada individuo yo solamente puedo alejarme con la esperanza de que he tocado otros corazones como almas, dejando mi alma como huella viviente detrás.
Fiel a esta idea sigo pintando porque pintar es para mí la vida misma. Mis cuadros son mi única medida, el único medio de dibujarme en la memoria de los otros y aun en la mía.
OBRA
Jairo Ortiz Acosta nació en Pasto , Colombia. Es un artista que revela una sed de expresarse por medio de su lienzos.
Su arte plástico da expresión a una cultura, a una región geográfica especifica de los Andes. En sus telas aparecen vasijas nativas, instrumentos musicales andinos, mujeres y frutas que simbolizan la fertilidad de la tierra natal del artista. Sus raíces se encuentran en el sur de Colombia, un lugar donde se mezcla la cultura hispana con la Indígena, amalgama que define el estro del pintor.
La impronta de su herencia cultural e histórica mediante el uso de colores vibrantes, dota su obra de características distintivas.